El estiramiento de los músculos y tendones es una práctica fundamental en cualquier plan de entrenamiento. Ya sea leve, moderada o alta la intensidad del ejercicio físico que realicemos. Los estiramientos deben estar siempre presentes como técnica para aumentar la movilidad y prevenir lesiones en nuestro cuerpo.

Así mismo, la finalidad de los estiramientos consiste en proporcionar elasticidad al sistema músculo-tendinoso.

Dotándole de una mayor capacidad de movimiento, velocidad, coordinación y resistencia. Ejerciendo una suave y mantenida fuerza, los tejidos se alargan e incrementan paulatinamente su flexibilidad.  La recuperación y vuelta a la calma del cuerpo se ve favorecida con estas rutinas que Entrenador a domicilio te explica a continuación en una breve pero interesante síntesis.

El estiramiento para cuando… ¿Antes o después?

Aunque existe controversia en cuanto al momento idóneo para estirar, la verdad es que esta técnica está destinada al final del entrenamiento. Con la intención de enfriar el cuerpo y no al revés. Previo a la práctica deportiva, lo que debemos realizar son ejercicios dinámicos para ir subiendo nuestras pulsaciones al mismo tiempo que los músculos se calientan.

Los estiramientos tras las rutinas deportivas reducen los posibles dolores musculares al favorecer la circulación sanguínea. Igualmente, la sensación de fatiga desaparece más rápidamente. Ya que, músculos y tendones se vuelven más elásticos. Existen multitud de estiramientos que nuestro personal trainer en Málaga realiza a diario. Eso sí, siempre evitando llegar al límite del músculo para que este sea un momento agradable de desconexión y libre de dolores innecesarios.

¡A estirar!… ¿Por dónde empiezo?

Comenzar los estiramientos finales mientras nuestro cuerpo aún está caliente también se notará físicamente. Pues los músculos adquieren un aspecto más estilizado al recuperar flexibilidad. Para desentumecerlos y disminuir la presión de las articulaciones, aconsejamos seguir un orden de la cabeza a los pies. ¡Algo que nos asegura no olvidarnos de ninguna zona!

Estiramiento para evitar lesión

  • Estiramientos del tren superior:

Sentados o de pie, unos pocos segundos son suficientes para liberar la tensión del cuello, ayudándonos de las manos y sin forzar en exceso, rotándolo hacia los lados, atrás, adelante y en medio círculo. De esta manera, conseguimos mejorar el tono de la musculatura cervical y, en consecuencia, aliviar posibles cefaleas.

La zona de los hombros es bastante propensa a cargarse debido en parte a que esta es la articulación con más movimiento y requiere de una buena estabilidad.

En el estiramiento pectoral y de bíceps, llevando las manos juntas hacia atrás, realizamos la extensión del hombro. Del mismo modo, esto también sucede cuando estiramos los tríceps, elevando los brazos por detrás de la cabeza y ejerciendo una leve palanca del codo.

La zona dorsal de la espalda, repleta de finos músculos, precisa de un correcto estiramiento para mantener una adecuada postura corporal. Es muy práctico ayudarse de una pared para apoyar las palmas de las manos y dejarse caer hasta que la cabeza sobrepasa los brazos.

  • Estiramientos del tren inferior:

Desde ese mismo apoyo para no perder el equilibrio, debemos estirar siempre los cuadríceps llevando el pie hacia el trasero. Este ejercicio resulta esencial para evitar los habituales calambres, sobre todo en corredores. De la misma forma, es necesario realizar estiramiento de gemelos adelantando una pierna y echando sobre esta todo el peso corporal

Una forma sencilla de estirar los aductores, glúteos y cadera es desde el suelo, donde estaremos tumbados y llevaremos las rodillas al pecho y hacia los lados. Los flexores o isquiotibiales se alargarán estirando la pierna hacia el techo asegurándonos de que la espalda no se arquea.

Consejo de Entrenado a Domicilio

Nuestro personal trainers te advierten de la importancia de realizar el estiramiento después de cada entrenamiento personalizado. Tan solo diez minutos son necesarios para descontraer las fibras que se acortan cada vez que ejercitamos nuestro cuerpo.

La rigidez en los músculos los hace más vulnerables a una rotura.

Algo que podemos evitar si trabajamos la flexibilidad con un buen stretching. Con EAD no te sentirás “oxidado”, puesto que nunca nos saltamos nuestro programa de estiramiento y disfrutaremos juntos de sus beneficios tanto por dentro como por fuera.